¿Qué es el Noni?
El noni (Morinda citrifoliaes) es un árbol que mide hasta 8 metros y abunda en las islas de la Polinesia, China e India. Es recto y largo, recubierto de corteza verde brillante. Sus hojas son elípticas, grandes, simples, brillantes, con venas bien marcadas. Florece a lo largo de todo el año, dando lugar a pequeñas flores blancas, de forma tubular. Éstas producen frutos de forma ovoide, con una superficie irregular de color amarillento o blanquecino. Contiene en su interior muchas semillas, dotadas de un saco aéreo que favorece su distribución por flotación. Crece libremente en terrenos bien drenados, tolerando la salinidad y las sequías. Se le encuentra en estado silvestre en una gran variedad de ambientes, desde bosques hasta terrenos volcánicos, costas arenosas y salientes rocosas. Su fruto ha sido consumido durante miles de años por nativos hawaiianos y otros pueblos como Samoa y Tahití. Actualmente su siembra y comercialización se ha ampliado a más de 40 países, entre ellos los que pertenecen a la región centroamericana. Del árbol de noni se aprovecha todo, desde las semillas, la raíz, hojas y flores hasta los frutos. La corteza del tronco y sus raíces sirven para fabricar tintes. Las hojas se aplican sobre la piel, después de ablandarlas en una llama, para tratar tumores o infecciones.Sin embargo, la parte más conocida y consumida del noni son sus frutos. El fruto tiene aproximadamente el tamaño de una papa. Ha sido utilizado durante siglos como una fuente de alimento (se consume crudo o cocinado), a pesar de presentar un olor fuerte y rancio, parecido al del queso. Es por ello que en Australia se le conoce como “fruta de queso”...
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Autor
Rudy Alvarado Balz, Ingeniero en Alimentos, Universidad del Valle de Guatemala; Postgrado en Ingeniería de Negocios, Universidad Galileo; Asistente de Proyectos en OSMOSIS, Guatemala.