Introducción
La palabra hebrea “Kashrut”, cuya raíz es
“Kaf –Shun Resh”, significa propio, permitido
o correcto y es la palabra hebrea referida a las
leyes dietéticas religiosas judías -contenidas en
el Código de Leyes de la Torah (en el Levítico,
uno de los cinco libros del Tanaj o Pentateuco)-
que determinan los alimentos que se pueden
comer o no y cómo estos alimentos pueden
ser preparados e ingeridos para considerarse
aptos para el consumo. Es la misma raíz
de la palabra más conocida “Kosher” que
describe, precisamente, el alimento que
cumple con estos estándares. Su traducción
literal es “adecuado”, “limpio”, “conforme”
y designa los alimentos “aptos” para ayudar al bienestar físico y espiritual. Para que un
producto Kosher pueda ser comercializado
y aceptado como tal debe poseer en su
envoltorio un sello distintivo proporcionado por
una Autoridad Rabínica. A diferencia de lo que
comúnmente se cree, el Kashrut no se refiere a
un tipo específico de comida, sino a un sistema
de revisión de alimentos de acuerdo al ritual
judío y cuyo significado está determinado por
un conjunto de criterios religiosos preescritos
en la Torah. Dichas leyes buscan establecer un
régimen que beneficie al cuerpo y al alma, para
lograr un equilibrio tanto físico como mental.
El propósito u objetivo final de estas pautas o
Kashrut es caer en la cuenta que todo aquello que comemos acaba formando parte de
nosotros y por tanto afectará también a nuestros sentimientos y actitudes.
Seguir la dieta Kosher es, para los
judíos creyentes, un modo de alimentar
su alma y su cuerpo, sin embargo, el
mercado mundial de alimentos Kosher
ha experimentado niveles sorprendentes
de crecimiento debido a que cada
vez son más consumidos por otros
consumidores, independientemente de
sus creencias religiosas, sino más bien
concientes de la importancia de una
dieta sana.
Clasificación de los Alimentos
Los alimentos Kosher se clasifican en
3 categorías generales y una categoría
específica:
Productos Lácteos: Incluyen leche y
sus productos derivados ((leche, yogur,
natillas, quesos, kéfir, mantequilla,
helados con leche, requesón, etc). Estos
productos no se pueden mezclar con la
carne...
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Autor
Carlos Rafael Anzueto, Consultor Gerente OSMOSIS Consultores, Auditor Certificado de Calidad, ASQ; Especialista en Sistemas de Calidad e Inocuidad de Alimentos. MS Tecnología de Alimentos; MEng Ingeniería Química, Cornell University, NY. |