Tradición Milenaria
El cultivo del olivar comenzó en Siria y Creta
entre los años 3500 y 2500 años antes de
Cristo. Las primeras referencias escritas al
olivo se remontan a un manuscrito bíblico
conservado en papiros egipcios. En la
tradición clásica, el aceite de oliva era una
delicia para el paladar y desempeñaba un
papel fundamental como base de la dieta.
También se usaba con fines terapéuticos,
cosméticos, para dar masajes e incluso
como fuente de iluminación. La rama de
olivo tenía connotaciones religiosas muy
importantes y simbolizaba al tiempo, paz, victoria y amistad. Fueron los fenicios quienes
extendieron su cultivo por toda la cuenca
mediterránea hasta llegar a la Península
Ibérica en el 1050 AC. Sucesivamente, árabes
y romanos fueron cubriendo la geografía
española con el árbol milenario y coloreando
el sur de España de verde olivo. Así fue como
el invitado que llegó a las costas españolas,
decidió quedarse para siempre.
El Aceite de Oliva, el Mejor Embajador de
España
Existen más de dos millones de hectáreas
de olivar cubriendo la superficie española, trescientos millones de olivos, o lo que
es lo mismo el 25% de la superficie
mundial de cultivo. España es el primer
exportador mundial con hasta 600,000
toneladas en algunas campañas y su
aceite de oliva es consumido en más
de 100 países. Se han contabilizado
en el país más de 260 variedades
diferentes de olivas, que en estado
puro o mezcladas entre sí, otorgan
a los aceites de oliva españoles una
interminable riqueza en matices
aromáticos, cromáticos y de sabor. El
sello español es garantía de estrictos
controles de seguridad a nivel europeo
y español, además de los realizados por
los propios productores, que cuentan
con laboratorios privados. El aceite
de oliva extra virgen español no lleva
ningún tipo de aditivo, es sólo el aceite
puro extraído de las mejores olivas.
A pesar de ello, tiene un período de
conservación muy largo incluso una vez
abierto.
Propiedades Cardiosaludables
El aceite de oliva se descompone en
una fracción oleosa del 98-99% y
otra no oleosa del 1-1,5%. La fracción
grasa es muy rica en ácidos oleicos
poliinsaturados (4 a 20%) frente a
otros tipos de aceites vegetales con
predominancia en grasas saturadas.
Sus ácidos grasos, se han probado
muy beneficiosos para el corazón;
el consumo habitual del producto
reduce los niveles de colesterol y por
tanto el riesgo de sufrir enfermedades
cardiovasculares, que son una de
las principales causas de muerte en
los países desarrollados...
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