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La combinación de estos factores abre la puerta al uso de ingredientes que cuidan la salud cerebral, salud ósea o salud ocular entre otras.
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ENDULZANTES ALTERNATIVOS
Expertos en nutrición han puesto la mira en el azúcar como causa de muchas enfermedades y principal factor de la obesidad. Las empresas de refrescos llevan años buscando
y desarrollando sustitutos, aunque en la actualidad los mercados latinoamericanos tienen las “sodas” con mayor contenido de azúcar en su formulación. Sin embargo, la industria cuenta con diversas alternativas, algunas también sujetas a dudas y controversia desde el punto de salud y otras más “nobles”.
El Acesulfame-k (acesulfame potassium) es un aditivo edulcorante no nutritivo de gran potencia endulzante (200 veces más que el azúcar) aprobado para uso en alimentos por el FDA en 1988, aunque estudios privados conectan su uso excesivo con el cáncer. Este es sólo uno de los endulzantes
y edulcorantes que en la actualidad se utiliza en la industria. Otros como el aspartame, fécula de maíz con alto contenido de fructosa y el neotame son utilizados habitualmente en
la formulación de alimentos y productos, aunque algunos han sido denominados como controversiales debido a estudios, en ocasiones, no fundamentales que ligan a estos ingredientes con enfermedades. De igual manera, su uso es regulado y aprobado en todos los casos por la FDA.
Debido a este halo que mantienen esos edulcorantes
no calóricos, la investigación y desarrollos continúan, encontrando ya productos que lideran la tendencia hacia edulcorantes alternativos al azúcar y a los anteriormente mencionados. Uno de ellos es Stevia; las grandes empresas como Coca-Cola y Pepsi-Cola ya han tomado la delantera añadiendo este producto y sus derivados a su portafolio
de endulzantes. Sin embargo, Stevia, que se puede cultivar de forma natural tiene todavía un costo demasiado alto,
y aunque se produce en Paraguay, Brasil, Colombia,
Perú y Paraguay, su uso como reemplazo del azúcar u
otros endulzantes a gran escala todavía no es posible. Si comparamos su precio por kilo al del azúcar es en ocasiones más de 7 veces el precio. Esto no implica sin embargo que no se encuentre ya en cafeterías o en supermercados. Otra forma en que la industria de alimentos y bebidas pueden disminuir el azúcar, las calorías y los costos de fabricación
es utilizando edulcorantes que contengan sucralosa.
La sucralosa (conocida también como Splenda®) es el
único edulcorante que no aporta calorías que se fabrica a
partir del azúcar y se utiliza para endulzar bebidas de bajas calorías y alimentos procesados. Este edulcorante, casi 600
veces más dulce que el azúcar, ha sido aprobado por las autoridades correspondientes en la Unión Europea, EEUU, Canadá y otros países, considerando que no representa riesgos para la salud.
Otra opción ganando interés es la fructosa cristalina, un edulcorante nutritivo con una dulzura relativa de 117, comparada con 100 de la sacarosa, en una mezcla de 50/50 de fructosa/sacarosa para ofrecer una dulzura relativa de 128 en una solución de agua con 10 por ciento de sólidos. Al realizar mezclas especí cas de ingredientes con un per l más alto de dulzura, el resultado  nal es un producto con menos azúcar, menos calorías y 100 por ciento del sabor, sin el riesgo de elevar los costos de fabricación como podría suceder en caso de usar azúcar. La miel de agave o néctar de agave es otro producto con potencial como edulcorante seguro en la industria. La planta del agave es común y de todos conocido su uso principal, el tequila. Pero el néctar
o miel de agave es uno de los endulzantes más naturales y que requiere menor proceso químico para su obtención. Es además, un producto en sí mismo que comienza a encontrar su hueco en los anaqueles de todo el mundo. Su propiedad endulzante es mayor que el de la miel, y su sabor y textura muy similares y se encuentra en tés, cereales y yogures pero sus aplicaciones pueden ser aún mayores.
INGREDIENTES PARA PERSONAS MAYORES
El envejecimiento de la población activa sumada a la extendida esperanza de vida abre una oportunidad para
la industria de alimentos y bebidas. A esto se suma el reconocimiento de la alimentación como un vehículo para una vida más saludable y con mejor calidad. La combinación de estos factores abre la puerta al uso de ingredientes que cuidan la salud cerebral, salud ósea o salud ocular entre otras. De esta forma, aparecen alimentos y bebidas con un determinado propósito: mejorar la salud a través del uso de ingredientes especí cos.
Algunos componentes químicos han demostrado mejorar ciertas patologías y síntomas de la tercera edad. El MSM es un compuesto sulfúrico que ocurre de manera natural. El azufre es un compuesto importante para el mantenimiento del colágeno, que a su vez ayuda a mantener la  exibilidad de las articulaciones, uno de los problemas que afecta a
la tercera edad y a su movilidad. Pero este no es el único


































































































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