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la última palabra
La cúrcuma y las hortalizas superan a las zanahorias cuando se trata de la concentración de antioxidantes.
NUTRICIÓN Y SALUD
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húmedos y promueven la función normal de la lágrima.
Los AGP forman parte de la retina y contribuyen a una adecuada humectación del ojo, a mejorar la agudeza visual y la respuesta a la luz. Datos proporcionados por
el Instituto Nacional del Ojo en Estados Unidos, refieren que la utilización de omega-3 protege el ojo de la DMAE, modulando la inflamación por ojo seco.
ALIMENTOS Y NUTRIENTES
Entonces, ¿qué alimentos debemos consumir para obtener todos los beneficios de los nutrientes antes mencionados? Frutas y verduras, por ser ricos en antioxidantes, especialmente los cítricos que son ricos en vitamina C; espinacas, acelgas y otros vegetales de hojas verdes,
por ser ricos en los carotenoides luteína y zeaxantina; frutas y verduras amarillas como zanahoria, melocotón y albaricoque, que son ricos en betacaroteno y licopeno; camotes, pues son ricos en vitamina C y antioxidantes. Mientras que las zanahorias son tradicionalmente el alimento mejor conocido para la salud ocular, la cúrcuma y las hortalizas superan a las zanahorias cuando se trata de la concentración de antioxidantes.
A menudo los suplementos para la salud ocular se combinan con el aceite de pescado concentrado para ofrecer un alto nivel de DHA demostrado para apoyar los sistemas de reparación internos que funcionan en respuesta al estrés oxidativo, mientras que solubilizan los carotenoides liposolubles. De esta manera, la luteína y la zeaxantina trabajan en sinergia con el DHA para proporcionar apoyo de alta intensidad para la visión y la salud ocular.
Por su parte, los frutos secos y cereales, son fuente de vitamina E, cobre, manganeso y selenio. Carnes, mariscos y leche son buena fuente de Cinc y vitamina A, mientras que los AGP pueden obtenerse de aceites de girasol, maíz y soya entre otros; también se pueden obtener del atún, otros mariscos y de la yema de huevo.
Cúrcuma o curcumina es el nombre en castellano de una planta originaria del sudeste asiático (Cúrcuma longa). Es conocida mundialmente por su contenido aromático, utilizada en gastronomía para añadir sabor picante y color a las comidas; tiene un color similar al
del achiote. El color es dado por su alto contenido de fotoquímicos presentes en su rizoma anaranjado – dorado y,
es precisamente su alto contenido de fitoquímicos lo
que le otorgan a esta planta un sin fin de propiedades curativas. La cúrcuma tiene funciones específicas en el ojo y dentro del organismo en procesos de desinflamación
y cicatrización. Cataliza la producción de proteínas de choque térmico, asegurando la función apropiada de la retina. Los fitoquímicos de la cúrcuma o curcuminoides tienen una potente capacidad antioxidante para combatir los radicales libres causados por el estrés oxidativo protegiendo los nervios ópticos de daño. La curcumina es capaz de disminuir la presión intraocular por medio de la inhibición de la enzima COX-2, que se acumula en la capa acuosa del ojo.
OPORTUNIDADES PARA LA INDUSTRIA A TRAVÉS DE ALIMENTOS FUNCIONALES
Aunque los suplementos son muchas veces la fuente típica de dosis altas de muchos nutrientes, como ingredientes GRAS, son adecuados en el marco de una dieta balanceada. Como se ejemplificó anteriormente,
la gran mayoría de alimentos ricos en nutrientes con beneficios en la salud ocular son parte de las dietas balanceadas, ricas en variedad de vegetales, frutas y cereales. Adicionalmente, la industria alimentaria los puede utilizar en sus formulaciones, particularmente en
la categoría de alimentos funcionales, lo que representa oportunidades de mercado y satisfacción de las demandas del consumidor por alimentos sanos y saludables.
Uno de los ingredientes ganando mucho interés a nivel industrial para la fabricación de alimentos funcionales que pueden mejorar la salud ocular, prevenir las afecciones visuales y otras enfermedades de tipo inflamatorio es la cúrcuma. Aunque tan obvia como la sal en la cocina en India y otras cocinas asiáticas, hasta tiempos recientes
la cúrcuma no le había atraído a los procesadores de alimentos en Occidente, en gran parte debido a su tendencia a decolorar el equipo de procesamiento. La oleorresina de la cúrcuma es obtenida por extracción alcohólica de lípidos y aceite de los rizomas secos y molidos; el resultado es un aceite denso con un contenido de entre 35-55% de curcuminoides. Industrialmente
se conoce como E-100 y antes que como ingrediente funcional se ha utiliza como agente saborizante y


































































































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